COMPARTIR

Quiero compartir con la ciudadanía de mi país, Argentina, mis reflexiones que han sido publicadas en notas de opinión por los diarios "Los Andes", MDZOL, UNO y otros.
Muchos lectores me han solicitado que continúe expresando mis ideas . Valoro el diálogo y la crítica constructiva.
Los invito especialmente a suscribirse al blog y a participar activamente del mismo.
Como también me interesa la fotografía, les muestro algunas imágenes de mi autoría, espero que maticen mis comentarios.
A quienes me motivaron para crear este blog, GRACIAS

Miedocracia y Mediocracia

Reflexiones sobre la Miedocracia y la Mediocracia.

En los tiempos previos a un período eleccionario se desnudan las debilidades, las obsecuencias e hipocresías de los políticos. Parece ser que en lugar de las cualidades o aptitudes que manifiestan en los discursos mediáticos, lo que verdaderamente “venden” son las imágenes prefabricadas por los especialistas en marketing en una puesta escénica. De esta forma, ya no sabemos quiénes son en realidad o si alguna vez fueron lo que dicen ser.

De todas maneras, lo que pretendo destacar es la intención de los actores de la miedocracia en la era de la mediocracia.

La miedocracia es un sistema de gobierno basado en los temores que aquejan a las sociedades abiertas.(Popper).

El miedo siempre es una fuerza poderosa, nace de la inseguridad, del temor a perder espacios propios. En general, apela a las emociones. En el tema que nos ocupa, “Asustar a las masas” es una estrategia de cierta forma de poder.

“Pero la utilización persistente del miedo por parte de los políticos, como sistema de movilizar simpatías y reclamar adhesiones, parece indicar que nuestros líderes contemplan un país constituido por un inmenso gentío de ciudadanos asustados, sólo dispuestos a prestar su apoyo para defenderse del mal que los acecha” (Juan Luis Cebrián. El País.2.008)

Las amenazas en los discursos electorales del matrimonio K, son las expresiones más acabadas de la intencionalidad del poder que no se ejerce, sino que se compra, a costa de menospreciar el juicio crítico de los ciudadanos. Me hubiera gustado otro estilo, el de las palabras reconciliadoras, que no necesitan de la carga de terror, para abrir horizontes de posibilidades en esta época de grandes crisis económicas y sociales.

Cuando éramos niños, nos asustaban con cucos , brujas y monstruos que provocaban nuestra imaginación creando ambientes tenebrosos plenos de misterios. Ahora nos asustan con los Moyanos y toda la farándula de monstruos gordos de la oligarquía sindical. A propósito, viví en Buenos Aires, la convocatoria de Moyano a los trabajadores en su día, penoso espectáculo de masas, la mayoría de la gente llevada como rebaños, pagada para ser “número”, sin ideas ni respeto por sí mismas. Un circo patético, disfrazado de fiesta. ¡Qué otra cosa puede decirse, sino lamentarnos de la crisis en la que la pobreza y la cultura del clientelismo los ha colocado?. Mientras tanto el MM (Léase Monstruo Moyano) enriquecido, cobrando oscuros peajes, vende a sus acólitos por dinero del estado (Que es nuestro dinero), para congraciarse con el poder político y lograr más dinero y cargos electivos. “Voten a los K” Moyano dixit.

Este escenario me conduce a pensar en el gran desborde de sentido de estos procesos en los que los ciudadanos son sujetos de un sometimiento o exclusión , fundado en el miedo que anula su capacidad de razonar y paraliza su voluntad , inhibiendo su poder de decisión y su derecho a elegir libremente. Otra categoría de barbarie.-

También me preocupan los sujetos del silencio, los que tienen la posibilidad de compartir sus ideas, sus proyectos, y sin embargo, adoptan una actitud quieta, de sutil expectativa, sin jugarse, ni menos comprometerse, transformándose en cómplices de estos escenarios tumultuosamente maquiavélicos.

Por otra parte, el miedo que provoca este moderno Lobo feroz, hace que las ovejas, de las más diversas razas, se junten apresuradas, se amontonen configurando una masa informe, que por más que balen, no dejan de ser ovejas, listas para que las esquilen o esquilmen, lo mismo da.

Recuerdo el final de la obra de George Orwel, “Rebelión en la granja”, en el que cerdos, burros y campesinos están reunidos jugando a las cartas, mientras los demás animales excluidos miran asombrados, confundidos por que ya no distinguen a quien los representa.

Como bien lo describe Foucault pasamos de una sociedad disciplinaria a una sociedad de control. El Gobierno biopolítico se vuelve totalitario. La biopolítica puede llegar incluso a traducirse en cierta forma de tanatopolítica ( Tánatos: muerte), puesto que la violencia, el enfrentamiento, la guerra, la pobreza, el culto desmesurado a los muertos devenidos míticamente en héroes, se convierten en ejes de la política de dominio. Dominio sobre la vida y sobre la muerte.

La mediocracia manipula el poder de la imagen y la palabra de esta sociedad del espectáculo, como dice Debord, y lo hace justamente , desde la vida misma, que forma parte del campo de poder. La percepción popular de que no existen alternativas y la apocalíptica subsunción al poder, necesita transformarse por un largo aprendizaje de convivencia cívica. Entonces, se devela nuevamente la cuestión: la educación como resistencia, la educación como ejercicio de la libertad.

Elia Ana Bianchi Zizzias

viernes, 24 de febrero de 2012

Estado de excepción

En octubre de 2.010, Los Andes publicó mi nota sobre el Estado de Excepción; la gravedad de los hechos ocurridos durante este incipiente mandato del nuevo gobierno (Ley Antiterrorismo, papel de prensa, persecución abierta o encubierta de las protestas sociales, autoritarismo) me mueven a publicar otra nota como un deber ciudadano en defensa de la vida democrática.
Edición Impresa: jueves, 23 de febrero de 2012

Por Elia Ana Bianchi Zizzias - Educadora
"El Estado de excepción es la suspensión del orden jurídico, que suele considerarse como medida de carácter provisional y extraordinaria, pero que tiende a instalarse como praxis permanente en los Estados modernos" Georgio Agamben.

La grave crisis de las instituciones republicanas del país, obliga a los ciudadanos a reflexionar sobre la fragilidad de nuestro sistema democrático. El peligroso e indeterminado límite entre el orden jurídico y la vida misma instituye un espacio que rompe el equilibrio de poderes. Este espacio, no definible desde el punto jurídico, es la vigencia del Estado de excepción.

El Estado de excepción es un concepto político complejo, tiene larga historia y es motivo de controvertidos y profundos debates en teorías políticas y filosóficas. En su desarrollo connota "estado de sitio", guerra civil, insurrección, resistencia, anomia y particulares avances sobre el derecho público.

En el mundo actual podemos ejemplificar con casos extremos de su aplicación, como las medidas antiterroristas de Bush, los campos de refugiados palestinos, los centros de detención de inmigrantes ilegales, la expulsión de gitanos o los centros de detención argentinos y chilenos durante las dictaduras militares. En nombre del bien común se despoja a los sujetos de sus derechos y se los convierte en meros objetos del poder de turno.

La expresión "plenos poderes" con la cual se caracteriza al estado de excepción, se refiere a la expansión y avance del Poder Ejecutivo, al que se le confiere el poder de dictar decretos que tienen fuerza de ley.

Mi propósito es poner en evidencia cómo se avanza en nuestro país en las excepciones sobre el derecho o, en otras palabras, advertir cuáles son los modos en que el poder político del gobierno se hace "amar" por una ciudadanía que pierde su carácter de tal, al transformar su participación comprometida en sujeción deliberada o no.

¿Cuáles son algunos de esos modos o prácticas?:

* El manejo discrecional de la "Caja", que permite la distribución arbitraria de los fondos públicos, el sistemático saqueo de los fondos de la Anses y ahora del PAMI; el desprestigio del Poder Legislativo, producido por la "compra y venta" de voluntades aprovechando el olvido de la legitimidad de sus representantes que olvidan, oportunamente, qué significa federalismo; los escandalosos subsidios otorgados a sujetos y/o a grupos afines al gobierno.

* El hostigamiento a periodistas y medios críticos a las acciones del gobierno, que pone en peligro -nada más ni nada menos- el principio universal de la libertad de expresión.

* Las medidas y campañas de desprestigio contra el Poder Judicial, que también ponen en peligro la plena vigencia del Estado de Derecho.

* Las vergonzosas declaraciones de Hebe de Bonafini y su convocatoria al ataque de poderes y medios de comunicación, amparándose y usurpando los legítimos reclamos de justicia de las Madres de Plaza de Mayo.

* El gobierno "ama" a sus adictos y estos "aman" al poder que les permite enriquecerse a costa del erario público. Crece el individualismo político, sin principios y sin orden moral: los Moyano, los Zanola, ¿qué poder sindical representan?

* El país entero es una cancha de fútbol, con sumas extraordinarias para "mantener" el sentimiento argentino de una patria sin esfuerzo transformada en "sociedad del espectáculo" y al deporte en pura especulación económica.

* Ahora a la obsecuencia, le llaman "lealtad". A la coerción, "consenso". A la muchedumbre, "pueblo". A los que "roban para la corona", empresarios. A mediocres intelectuales de turno, "académicos". A los que roban pero hacen, se les perdona con juicios de una ética de náufragos (Marina). La violencia y el derrumbe de la escuela pública, se soluciona con notebooks. Cambalache continúa siendo la canción nacional.

El gobierno ¿"amará" a los niños que deambulan por todo el territorio de pobreza, a los ancianos a los que se les "otorga" graciosamente alguno de los derechos y beneficios que les han quitado?

Finalmente, ¿quién determina y ejecuta el Estado de Excepción?: El gobernante, que ejerce el poder conferido o no por el pueblo, según se trate de una democracia o una dictadura.

No es la primera vez en la historia argentina que el pueblo se equivoca con espejos de colores, ni tampoco, que los gobernantes elegidos democráticamente, por lo menos en apariencias, se tienten con el poder del emperador.

No se fueron todos, se quedaron los mismos. Así nos va.


Las opiniones vertidas en este espacio, no necesariamente coinciden con la línea editorial de Diario Los Andes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario