COMPARTIR
Muchos lectores me han solicitado que continúe expresando mis ideas . Valoro el diálogo y la crítica constructiva.
Los invito especialmente a suscribirse al blog y a participar activamente del mismo.
Como también me interesa la fotografía, les muestro algunas imágenes de mi autoría, espero que maticen mis comentarios.
A quienes me motivaron para crear este blog, GRACIAS
Miedocracia y Mediocracia
Reflexiones sobre la Miedocracia y la Mediocracia.
En los tiempos previos a un período eleccionario se desnudan las debilidades, las obsecuencias e hipocresías de los políticos. Parece ser que en lugar de las cualidades o aptitudes que manifiestan en los discursos mediáticos, lo que verdaderamente “venden” son las imágenes prefabricadas por los especialistas en marketing en una puesta escénica. De esta forma, ya no sabemos quiénes son en realidad o si alguna vez fueron lo que dicen ser.
De todas maneras, lo que pretendo destacar es la intención de los actores de la miedocracia en la era de la mediocracia.
La miedocracia es un sistema de gobierno basado en los temores que aquejan a las sociedades abiertas.(Popper).
El miedo siempre es una fuerza poderosa, nace de la inseguridad, del temor a perder espacios propios. En general, apela a las emociones. En el tema que nos ocupa, “Asustar a las masas” es una estrategia de cierta forma de poder.
“Pero la utilización persistente del miedo por parte de los políticos, como sistema de movilizar simpatías y reclamar adhesiones, parece indicar que nuestros líderes contemplan un país constituido por un inmenso gentío de ciudadanos asustados, sólo dispuestos a prestar su apoyo para defenderse del mal que los acecha” (Juan Luis Cebrián. El País.2.008)
Las amenazas en los discursos electorales del matrimonio K, son las expresiones más acabadas de la intencionalidad del poder que no se ejerce, sino que se compra, a costa de menospreciar el juicio crítico de los ciudadanos. Me hubiera gustado otro estilo, el de las palabras reconciliadoras, que no necesitan de la carga de terror, para abrir horizontes de posibilidades en esta época de grandes crisis económicas y sociales.
Cuando éramos niños, nos asustaban con cucos , brujas y monstruos que provocaban nuestra imaginación creando ambientes tenebrosos plenos de misterios. Ahora nos asustan con los Moyanos y toda la farándula de monstruos gordos de la oligarquía sindical. A propósito, viví en Buenos Aires, la convocatoria de Moyano a los trabajadores en su día, penoso espectáculo de masas, la mayoría de la gente llevada como rebaños, pagada para ser “número”, sin ideas ni respeto por sí mismas. Un circo patético, disfrazado de fiesta. ¡Qué otra cosa puede decirse, sino lamentarnos de la crisis en la que la pobreza y la cultura del clientelismo los ha colocado?. Mientras tanto el MM (Léase Monstruo Moyano) enriquecido, cobrando oscuros peajes, vende a sus acólitos por dinero del estado (Que es nuestro dinero), para congraciarse con el poder político y lograr más dinero y cargos electivos. “Voten a los K” Moyano dixit.
Este escenario me conduce a pensar en el gran desborde de sentido de estos procesos en los que los ciudadanos son sujetos de un sometimiento o exclusión , fundado en el miedo que anula su capacidad de razonar y paraliza su voluntad , inhibiendo su poder de decisión y su derecho a elegir libremente. Otra categoría de barbarie.-
También me preocupan los sujetos del silencio, los que tienen la posibilidad de compartir sus ideas, sus proyectos, y sin embargo, adoptan una actitud quieta, de sutil expectativa, sin jugarse, ni menos comprometerse, transformándose en cómplices de estos escenarios tumultuosamente maquiavélicos.
Por otra parte, el miedo que provoca este moderno Lobo feroz, hace que las ovejas, de las más diversas razas, se junten apresuradas, se amontonen configurando una masa informe, que por más que balen, no dejan de ser ovejas, listas para que las esquilen o esquilmen, lo mismo da.
Recuerdo el final de la obra de George Orwel, “Rebelión en la granja”, en el que cerdos, burros y campesinos están reunidos jugando a las cartas, mientras los demás animales excluidos miran asombrados, confundidos por que ya no distinguen a quien los representa.
Como bien lo describe Foucault pasamos de una sociedad disciplinaria a una sociedad de control. El Gobierno biopolítico se vuelve totalitario. La biopolítica puede llegar incluso a traducirse en cierta forma de tanatopolítica ( Tánatos: muerte), puesto que la violencia, el enfrentamiento, la guerra, la pobreza, el culto desmesurado a los muertos devenidos míticamente en héroes, se convierten en ejes de la política de dominio. Dominio sobre la vida y sobre la muerte.
La mediocracia manipula el poder de la imagen y la palabra de esta sociedad del espectáculo, como dice Debord, y lo hace justamente , desde la vida misma, que forma parte del campo de poder. La percepción popular de que no existen alternativas y la apocalíptica subsunción al poder, necesita transformarse por un largo aprendizaje de convivencia cívica. Entonces, se devela nuevamente la cuestión: la educación como resistencia, la educación como ejercicio de la libertad.
Elia Ana Bianchi Zizzias
sábado, 25 de febrero de 2012
Etica y Política Ciudadana.
Etica Política y Etica Ciudadana
Prof. Elia Ana Bianchi de Zizzias
Comencemos este año electoral ,con algunas reflexiones sobre un tema tan controvertido como el de la relación entre Ética y Política, entre Ética y Poder político, entre Etica y Poder ciudadano.
Estas relaciones han sido a lo largo de la historia de una cuestionabilidad originaria, que puede ser vivida y pensada de tres modos diferentes:
1.Para el llamado realismo político” la moral es un “idealismo” en el sentido peyorativo de la palabra. La ética pertenece al ámbito privado y en el público no tiene nada que hacer. Por lo tanto, lo moral y lo político son incompatibles. Quien ha de actuar en política debe prescindir de lo moral. “
Si el participante que estimamos que más nos conviene es corrupto ,debemos seguirle la corriente y complacerlo, y en ese caso la honradez y la virtud son perniciosas”> Maquiavelo. El Prímcipe.
2 La segunda forma de vivir esta imposibilidad es el sentido trágico:
el ciudadano que vive esta situación se ve solicitado a la vez e inexorablemente, por la exigencia moral y la insoslayabilidad política. Lo ético es vivido así , en la política, como imposibilidad insuperable y por lo tanto trágica.
3. La tercera posición se asemeja a la anterior, pero aquí la relación no se percibe como una imposibilidad , sino como una problematicidad. Tiene un sentido dramático.
“La relación entre la ética y la política, en cuanto constitutivamente problemática, solo puede ser vivida de un modo genuino, dramáticamente” (Aranguren 1.968).
Frente a este planteo, debemos aceptar que el modo de vivir esta tensión – relación tiene que ver con el contexto sociopolítico, con la cultura, con la educación de la sociedad civil
Quiero pensar que en nuestro país, estamos saliendo de una tensión trágica, inmovilizadora, no participativa y nos encaminamos a una relación dramática en cuanto a su problematicidad, pero abierta a una posibilidad de respuesta responsable de la ciudadanía.
Dicho esto, elijo en esta oportunidad, no un abordaje académico, sino una reflexión (Deseo compartida) de una simple ciudadana que se debate entre la interpretación ética de la praxis política y las variables de opinión ciudadana que se refieren por una parte al
Cuestionamiento a la clase política y a la función pública en general. Y por otra, a la responsabilidad de la sociedad en la búsqueda de vías y acciones que permitan dar contenido y sentido a la noción de Bien Común
Analizaremos, entonces la expresión de una importante parte de la sociedad cuando hace algún tiempo, emitió públicamente, el mandato:
“¡Qué se vayan todos!”
Fuerte expresión de deseo que aun subyace en gran parte del imaginario colectivo.
“¡Qué se vayan todos!”Es la expresión de un sujeto ético social que emite un grave imperativo categórico, que implica a Todos (los políticos de turno) pero todos supone un universal – absoluto imposible de obedecer en una realidad política como la nuestra.
¡”Qué se vayan todos!”Es un imperativo categórico , peligroso , pues pone en quiebre a la democracia.
Es una expresión de deseo que atenta contra el sistema democrático y va forjando un estado de sospecha institucional.
Baste para ejemplificar esta afirmación , los resultados de un trabajo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en América Latina. En él se concluía que gran parte de los latinoamericanos en 2.002, consideraban la posibilidad de apoyan regímenes autoritarios si ellos garantizaban soluciones a problemas económicos.(La Nación. 29 de mayo de 2.004).
Este tipo de declaraciones universales, puede sumir al pensamiento colectivo en la desesperanza:
Otros ejemplos , en estos días un referente político de primer nivel ha inaugurado un espacio para “Pensar que es la honestidad, en un país de deshonestos”
O un obispo, que afirma que los argentinos somos corruptos , mentirosos, etc.
Si aceptáramos estas opiniones, entonces tendríamos que hablar, como lo hizo el filósofo español José Antonio Marina, acerca de una “Etica para Naúfragos o Sobrevivientes” (Marina, 1.998). Esto es grave.
Sigamos reflexionando:
¿Qué quisieron decir, los ciudadanos al expresar este mandato?
Que se vayan : Los corruptos .
Los incapaces
Los que se enriquecen ilícitamente con la función pública
Los funcionarios públicos que ejercen el poder en beneficio propio y en perjuicio del pueblo al que representan
Los que ejercen el clientelismo político
Las corporaciones, el populismo a ultranza
Los que se escudan en la impunidad.
Deberían irse también:
Los irresponsables. Los sujetos de la irresponsabilidad burocrática que se escudan en el anonimato
Los fanáticos, que solo predican “su verdad”
Los mediocres útiles
Los que exigen el estado paternalista y todo lo esperan del asistencialismo
Los que participan sólo en las coyunturas, motivados por intereses personales.
Que se vayan, también aquellos medios , aquellos periodistas que respondiendo a intereses espúreos, manipulan la opinión pública y fomentan la sociedad del espectáculo y la superficialidad
Desde el punto de vista de la moral, para fortalecer la democracia, con una praxis ética cotidiana, pensemos quienes deberían quedarse ( y cómo) .
Los actores sociales responsables comprometidos y participantes
Los honestos
Al decir de Borges en “Los Justos”
“Un hombre que cultiva su jardín,
El que agradece que en la tierra haya música,
El que descubre el placer de la etimología
El que acaricia un animal dormido
(El que juega con un niño)
El que prefiere que otros tengan razón
El que justifica y perdona el mal que le han hecho
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo”.
Deberían quedarse:
Las organizaciones civiles en el control de gestión de sus representantes, un control de carácter ético-político, que luchará por impedir la corrupción, fomentará las prácticas morales en política,
tolerancia con las ideas de los demás, respeto por las diferencias, diálogo efectivo, prácticas de consenso por mayoría, publicidad de actos públicos,
Justicia independiente, educación ciudadana
Se puede cambiar, sólo con un cambio cultural profundo
Para pasar de una democracia formal a una democracia sustantiva, es necesario llevar a cabo acciones para diseñar un horizonte en el que valga la pena comprometerse, en el que los ciudadanos, se sientan identificados , contenidos y respetados.
La educación tiene mucho que ver en la construcción de esta situación colectiva. El poder ciudadano debe ejercerse con conocimiento , decisión, coraje cívico y responsablidad.
Participar es la clave, en la familia, en las escuelas donde se educan nuestros hijos. Participar, en los distintos niveles en la vida universitaria, en las Uniones Vecinales, en la Organizaciones civiles no gubernamentales, en los Concejos Municipales, en los bloques del Poder Legislativo, en las distintas organizaciones jurídicas, en los sindicatos democráticos, en los Partidos Políticos. Participar , en fin, en todos los niveles de la organización social en las cuales nos sentimos involucrados individual y colectivamente. Aprender a buscar o crear vías y canales de participación, capacitarse para el diálogo y la exigencia, para peticionar con tolerancia. Convertir el Yo en el Nosotros.
Ser actores sociales libres, en un contexto democrático es posible, si valoramos nuestra inclusión crítica, creativa y responsable en la trama social.
“Recomenzar después del fracaso o la decepción, es el nombre secreto del coraje” (Jean Guitton.2.002)
Es posible y necesario, la construcción de una Argentina más justa, esta es la gran tarea de la ética ciudadana. Porque como dijo Antonio Machado, con palabra temporal, pero con significado siempre presente “Hoy, es siempre todavía”.
Elia Ana Bianchi Zizzias.
C:\Users\Usuario\Documents\Prensa\Ética política y ética ciudadana - MDZ Online.mht
2.012. Actualidad de su contenido.
Por Elía Ana Bianchi Zizzias
"¿Qué es el Congreso? El Congreso Nacional no sólo es la institución básica de nuestro sistema democrático, sino el espectáculo más atrayente que nos es dado presenciar. Y el más completo, porque es a la vez academia, universidad, cátedra de controversias, seminario de investigaciones, tribunal de justicia y vehículo de información. Tiene por misión esclarecer la conciencia de los argentinos y hacer oír la voz del pueblo y de sus autoridades, al diapasón sensible de cada período. La historia de nuestro Congreso es la historia de la Nación, y en sus bancas- bancas de nadie, pero que nos pertenecen a todos- encontramos los altibajos de nuestro destino".
Ramón Columba. El Congreso que yo he visto. Ed. Columba 1948. Tomo I. 1906-1913.
El Congreso que yo viví
Corría el año 1986, cuando ingresé al H. Congreso de la Nación, para ocupar mi banca de diputada nacional, difícil es describir la emoción que me embargó al incorporarme al recinto donde aún escuchaba las voces de Sarmiento, Alfredo Palacios y tantos otros que dignificaron con sus ideales, conocimientos y compromiso con el pueblo, la difícil tarea de legislar. Tremenda responsabilidad la de representar al pueblo con honestidad e idoneidad.
Pronto, el contexto legislativo me sumió en la realidad pues, paralelamente, a los grandes debates, a la sanción de leyes muy importantes para afirmar el sistema democrático, coexistían la burocracia, la corrupción, el clientelismo político, fuertes grupos de poder que impunemente enriquecían sus arcas con los dineros del pueblo .
Ese mismo año me invitaron a trabajar en la Comisión de Modernización Parlamentaria, creada en febrero de 1986. El primer inconveniente que surgió fue el de constatar el injustificable número de empleados en la planta permanente de ambas cámaras; casi 8.000 en la de Diputados y más de 3.000 en la de Senadores.
Por supuesto que sus representantes gremiales se hicieron oír -abierta o veladamente- con amenazas ante la preocupación que les causaba nuestra tarea de reordenamiento y modernización parlamentaria.
Realizamos estudios comparados con parlamentos de otros países, investigamos la eficacia de sus gestiones, la necesidad de informatizar rápidamente el funcionamiento de la institución. En ese entonces funcionábamos con 26 comisiones en Diputados. Cada comisión contaba con presidente y secretario, que tenían asignaciones económicas adicionales y la posibilidad de nombrar un número determinado de asesores.
El Congreso desde mi mirada de ciudadana
Al seguir lo actuado por las sucesivas autoridades e integrantes de la Comisión , puedo observar que poco es lo que cambió. ( Ver www.H.Congreso de la Nación. Comisiones).Las comisiones que siguieron hasta la fecha se encargaron de viajar a Alemania, a México y otros lugares, asistiendo o realizando congresos con invitados especiales, presentando proyectos que algunas veces fueron tratados. Pero no ejecutados.
En este lento proceso destaco el convenio con el proyecto Ágora, para el uso de nuevas tecnologías en el año 2000, Convenio con Cippec y el II Congreso Internacional de Modernización y Gestión de Calidad del Poder Legislativo realizado en el presente año, un proyecto para que la Comisión se constituya en Comisión Bicameral y actúe conjuntamente con la Comisión Bicameral del Centenario.
Puedo inferir de esta situación un voluntarismo técnico que choca con el manejo político de las cámaras.
En uno de los proyectos presentados se fundamenta la necesidad de disminuir la planta permanente y que los empleados accedan por concurso a las mismas. ¿Se imaginan cómo reaccionarían todos los punteros políticos y/o los ñoquis que dominan la trama burocrática del Parlamento?
"En lo conceptual, se trata de propuestas para agilizar la tarea del Congreso, hacer más transparente el funcionamiento legislativo, reducir drásticamente la burocracia y cambiar hábitos o vicios de antaño. En definitiva, modificar ciertos comportamientos culturales de los parlamentarios que vienen de arrastre y que no se adaptaron a las exigencias de una sociedad en permanente cambio", dice Martín Dinatale. La Nación. 19 de junio de 2001.
Mi asombro e indignación no tienen límites al constatar que en la actualidad existen 45 comisiones permanentes y 22 comisiones especiales, en la misma cámara y 32 comisiones permanentes en el Senado, cada una con presidente, vicepresidentes 1º y 2º , dos o tres secretarios y un número de vocales que oscila entre 4 a 28 vocales, según la importancia que arbitrariamente se concede a cada comisión.
Esta situación genera una burocracia tremenda y dificulta la participación real de los legisladores en las comisiones. Eso sí, casi todos quieren ser presidentes, con cuotas especiales de poder aunque en la práctica los resultados son escasos.
Además, es necesario resaltar que parece que en la jerarquización de las comisiones existen comisiones de clase A, las más solicitadas para integrar, y las clase B (lamentablemente a esta clase pertenecen la Comisión de Educación y otras que tienen que ver con el conocimiento y la solidaridad).
"En el día de la fecha, se reúne la Comisión Ad hoc convocada para definir los presidentes de las 45 comisiones permanentes de la Cámara baja, generando una fuerte polémica por los espacios de poder" (diario Los Andes, 9 de diciembre de 2009). En lo sustancial, nada cambió. Es de esperar que la nueva composición de la Cámara se haga eco de los reclamos ciudadanos.
Abril de 2010, las expectativas de los ciudadanos se ven burladas nuevamente, con el espectáculo poco edificante de un Congreso prácticamente paralizado.
Bloques oficialistas fuertemente alineados en las políticas K, y legisladores cooptados por las necesidades económicas de sus respectivas provincias, no obedecen mandatos ciudadanos sino conveniencias económicas; por otra parte, la oposición, heterogénea sin quórum propio, depende, a veces, de la presencia en el Senado de un incalificable Menem, me hace acordar al mito de Prometeo encadenado.
Es necesario preguntarse, entonces, ¿cuál debe ser la actitud de los ciudadanos en este contexto político? ¿Indiferencia? ¿Clientelismo? ¿Ignorancia? ¿Pasividad mediática?
Conviene recordar con Rawls que la fuerza y la estabilidad de una democracia no dependen solamente de la justicia de sus instituciones, sino también de las cualidades y actitudes de sus ciudadanos, y con Habermas, que las instituciones de la libertad constitucional no son más valiosas que lo que la ciudadanía haga de ellas. (Rawls. 1993. Habermas. 1992).
Por Elía Ana Bianchi Zizzias - Educadora. Diputada nacional (mandato cumplido)
Publicado en Dirio Los Andes .2010
viernes, 24 de febrero de 2012
El Congreso que yo he visto
Corría el año 1986, cuando ingresé al H. Congreso de la Nación, para ocupar mi banca de Diputada Nacional, difícil es describir la emoción que me embargó al incorporarme al recinto donde aún escuchaba las voces de Sarmiento, Alfredo Palacios, y tantos otros que dignificaron con sus ideales, conocimientos y compromiso con el pueblo, la difícil tarea de legislar.
Tremenda responsabilidad la de representar al pueblo con honestidad e idoneidad.
Pronto, el contexto legislativo me sumió en la realidad pues, paralelamente, a los grandes debates, a la sanción de leyes muy importantes para afirmar el sistema democrático, coexistían la burocracia, la corrupción, el clientelismo político, fuertes grupos de poder que enriquecían sus arcas con los dineros del pueblo.
Ese mismo año me invitaron a trabajar en la Comisión de Modernización Parlamentaria, creada en febrero de 1986. El primer inconveniente que surgió fue el de constatar el injustificable número de empleados, en la planta permanente de ambas cámaras , casi 8.000 en La Cámara de Diputados y más de 3.000 en la Cámara de Senadores. Por supuesto, que sus representantes se hicieron oir, abierta o veladamente, con amenazas ante la preocupación que les causaba nuestra tarea de reordenamiento y modernización parlamentaria. Realizamos estudios comparados con parlamentos de otros países, investigamos la eficacia de sus gestiones, la necesidad de informatizar rápidamente el funcionamiento de la institución. En ese entonces funcionábamos con 26 Comisiones en Diputados Cada Comisión contaba con Presidente y Secretario, que tenían asignaciones económicas adicionales y la posibilidad de nombrar un número determinado de asesores.
Al seguir lo actuado por las sucesivas autoridades e integrantes de la Comisión , puedo observar que poco es lo que cambió. ( Ver www.H. Congreso de la Nación. Comisiones).Las sucesivas comisiones que siguieron hasta la fecha se encargaron de viajar a Alemania, a México y otros lugares, asistiendo o realizando Congresos con invitados especiales, presentando proyectos que algunas veces fueron tratados. En este lento proceso destaco el convenio con el Proyecto Agora, para el uso de nuevas tecnologías en el año 2.000, Convenio con CIPPEC y el II Congreso Internacional de Modernización y Gestión de Calidad del Poder Legislativo realizado en el presente año, un Proyecto para que la Comisión se constituya en Comisión Bicameral y actúe conjuntamente con la Comisión Bicameral del Centenario. Puedo inferir de esta situación un voluntarismo técnico que choca con el manejo político de las cámaras.
En uno de los Proyectos presentados se fundamenta la necesidad de disminuir la planta permanente y que los empleados accedan por concursos a las mismas. ¿Se imaginan como reaccionarían todos los punteros políticos y /o los ñoquis que dominan la trama burocrática del parlamento? “En lo conceptual, se trata de propuestas para agilizar la tarea del Congreso, hacer más transparente el funcionamiento legislativo, reducir drásticamente la burocracia y cambiar hábitos o vicios de antaño. En definitiva, modificar ciertos comportamientos culturales de los parlamentarios que vienen de arrastre y que no se adaptaron a las exigencias de una sociedad en permanente cambio” Martín Dinatale. Redacción de La Nación. 19 de junio de 2.001.
Mi asombro e indignación no tienen límites al constatar que en la actualidad existen 45 comisiones permanentes y 22 comisiones especiales, en la misma cámara y 32 comisiones permanentes en el Senado, cada una con Presidente, Vicepresidentes 1º y 2º , dos o tres Secretarios y un número de vocales que oscila entre 4 a 28 vocales , según la importancia que arbitrariamente se concede a cada comisión.
Esta situación genera una burocracia tremenda y dificulta la participación real de los legisladores en la comisiones. Eso sí , todos quieren ser Presidentes, con cuotas especiales de poder aunque en la práctica los resultados son escasos. Además, es necesario resaltar que parece que en la jerarquización de la comisiones, existen comisiones de clase A, las más solicitadas para integrar y las clase B (Lamentablemente en esta clase parece estar la Comisión de Educación y otras que tienen que ver con el conocimiento y la solidaridad).
En el día de la fecha, se reúne la Comisión Ad hoc convocada para definir los presidentes de las 45 comisiones permanentes de la Cámara baja, generando una fuerte polémica por los espacios de poder. (Diario Los Andes, 9 de diciembre de 2.009).
En lo sustancial, nada cambió. Es de esperar que la nueva composición de la Cámara se haga eco de los reclamos ciudadanos.
La autora: Elia Bianchi de Zizzias es diputada nacional con mandato umplido (MC)
Link permanente: http://www.mdzol.com/mdz/nota/177167
Estado de excepción
Edición Impresa: jueves, 23 de febrero de 2012
Por Elia Ana Bianchi Zizzias - Educadora
"El Estado de excepción es la suspensión del orden jurídico, que suele considerarse como medida de carácter provisional y extraordinaria, pero que tiende a instalarse como praxis permanente en los Estados modernos" Georgio Agamben.
La grave crisis de las instituciones republicanas del país, obliga a los ciudadanos a reflexionar sobre la fragilidad de nuestro sistema democrático. El peligroso e indeterminado límite entre el orden jurídico y la vida misma instituye un espacio que rompe el equilibrio de poderes. Este espacio, no definible desde el punto jurídico, es la vigencia del Estado de excepción.
El Estado de excepción es un concepto político complejo, tiene larga historia y es motivo de controvertidos y profundos debates en teorías políticas y filosóficas. En su desarrollo connota "estado de sitio", guerra civil, insurrección, resistencia, anomia y particulares avances sobre el derecho público.
En el mundo actual podemos ejemplificar con casos extremos de su aplicación, como las medidas antiterroristas de Bush, los campos de refugiados palestinos, los centros de detención de inmigrantes ilegales, la expulsión de gitanos o los centros de detención argentinos y chilenos durante las dictaduras militares. En nombre del bien común se despoja a los sujetos de sus derechos y se los convierte en meros objetos del poder de turno.
La expresión "plenos poderes" con la cual se caracteriza al estado de excepción, se refiere a la expansión y avance del Poder Ejecutivo, al que se le confiere el poder de dictar decretos que tienen fuerza de ley.
Mi propósito es poner en evidencia cómo se avanza en nuestro país en las excepciones sobre el derecho o, en otras palabras, advertir cuáles son los modos en que el poder político del gobierno se hace "amar" por una ciudadanía que pierde su carácter de tal, al transformar su participación comprometida en sujeción deliberada o no.
¿Cuáles son algunos de esos modos o prácticas?:
* El manejo discrecional de la "Caja", que permite la distribución arbitraria de los fondos públicos, el sistemático saqueo de los fondos de la Anses y ahora del PAMI; el desprestigio del Poder Legislativo, producido por la "compra y venta" de voluntades aprovechando el olvido de la legitimidad de sus representantes que olvidan, oportunamente, qué significa federalismo; los escandalosos subsidios otorgados a sujetos y/o a grupos afines al gobierno.
* El hostigamiento a periodistas y medios críticos a las acciones del gobierno, que pone en peligro -nada más ni nada menos- el principio universal de la libertad de expresión.
* Las medidas y campañas de desprestigio contra el Poder Judicial, que también ponen en peligro la plena vigencia del Estado de Derecho.
* Las vergonzosas declaraciones de Hebe de Bonafini y su convocatoria al ataque de poderes y medios de comunicación, amparándose y usurpando los legítimos reclamos de justicia de las Madres de Plaza de Mayo.
* El gobierno "ama" a sus adictos y estos "aman" al poder que les permite enriquecerse a costa del erario público. Crece el individualismo político, sin principios y sin orden moral: los Moyano, los Zanola, ¿qué poder sindical representan?
* El país entero es una cancha de fútbol, con sumas extraordinarias para "mantener" el sentimiento argentino de una patria sin esfuerzo transformada en "sociedad del espectáculo" y al deporte en pura especulación económica.
* Ahora a la obsecuencia, le llaman "lealtad". A la coerción, "consenso". A la muchedumbre, "pueblo". A los que "roban para la corona", empresarios. A mediocres intelectuales de turno, "académicos". A los que roban pero hacen, se les perdona con juicios de una ética de náufragos (Marina). La violencia y el derrumbe de la escuela pública, se soluciona con notebooks. Cambalache continúa siendo la canción nacional.
El gobierno ¿"amará" a los niños que deambulan por todo el territorio de pobreza, a los ancianos a los que se les "otorga" graciosamente alguno de los derechos y beneficios que les han quitado?
Finalmente, ¿quién determina y ejecuta el Estado de Excepción?: El gobernante, que ejerce el poder conferido o no por el pueblo, según se trate de una democracia o una dictadura.
No es la primera vez en la historia argentina que el pueblo se equivoca con espejos de colores, ni tampoco, que los gobernantes elegidos democráticamente, por lo menos en apariencias, se tienten con el poder del emperador.
No se fueron todos, se quedaron los mismos. Así nos va.
Las opiniones vertidas en este espacio, no necesariamente coinciden con la línea editorial de Diario Los Andes.